La necesidad de recuperar la identidad y el culto cristianos en Sevilla tras la conquista de Fernando III en 1248 es una de las principales razones para encontrar hoy en la ciudad gran cantidad de iglesias que guardan un importante patrimonio artístico que bien merece la pena ser conocido.
Monumentos y no sólo monumentos que hacen de Sevilla un foco cultural de primer orden en cualquier caso, sea mirando al pasado en nuestras iglesias, palacios y nuestra arquitectura, como en la actualidad, con no pocos artesanos manteniendo viva la tradición centenaria de unos oficios que, en no pocas partes de España, se han perdido.
1. Hospital de la Caridad
El mayor exponente del barroco en nuestra ciudad; una institución de Caridad con una labor asistencial de tres siglos y medio de historia, mostrando su objetivo a través del programa iconográfico de la iglesia, establecido por su alma mater, Miguel Mañara en su “Discurso de la Verdad”.
Las obras de Misericordia y Caridad como código de conducta de los miembros de una Hermandad que acoge a docenas de ancianos sin recursos que, de no ser por la misma, se verían abocados a vivir en la calle.

Bartolomé Esteban Murillo, Juan de Valdés Leal y Pedro Roldán son los artistas más destacados que construyeron y conformaron el citado programa iconográfico de la iglesia que bien merece ser visitada como la perfecta síntesis de lo que representa el barroco en Sevilla.
2. Torre del Oro
Torre defensiva almohade conectada al Alcázar en la Edad Media, hoy mantiene su estructura albergando el Museo Naval de Sevilla y brindando unas impresionantes vistas del río Guadalquivir que durante siglos vigiló.

Hasta llegar a su mirador encontramos espacios de exposición con objetos náuticos y maquetas que narran la historia de Sevilla, siempre marcada por el río, al ser la avenida que conecta la ciudad al mundo. La conquista de Sevilla, la Sevilla puerto de Indias y puerta de América, la primera circunnavegación a la Tierra…eventos de suma importancia, tanto local como global, que nos ayudan a comprender el peso de la ciudad en la historia.
3. San Luis De LOS FRANCESES
Antiguo noviciado jesuita construido en la que antaño fuera calle principal de Sevilla, el conjunto de San Luis de los Franceses guarda lo mejor del último barroco sevillano del XVIII.

Pese a no contar con los grandes nombres de los autores del XVII, en especial su iglesia mantiene su esencia por intervenir en ella discípulos directos (e indirectos) de los grandes pintores de la segunda mitad del barroco pleno, desplegando a su vez una arquitectura que envuelve al visitante gracias a su planta centralizada para mostrar el camino a los novicios, dentro de su largo recorrer hasta convertirse en miembros de la orden de pleno derecho.
4. Archivo de Indias
Construido originalmente como Casa Lonja (para satisfacer las demandas del Cabildo Catedralicio), tras acoger la Academia de Dibujo y Pintura que fundara Murillo y fuese también corral de vecinos, el herreriano edificio encargado por Felipe II pasó a albergar en el siglo XVIII toda la documentación del pasado español de América.

En nuestros días, el edificio guarda en su sótano la documentación centenaria, permitiendo que el espacio principal se dedique a una importante labor expositiva, mientras que los investigadores acuden a La Cilla para su trabajo, con independencia de los pasillos alrededor de un patio central que, por el autor que lo diseñó, nos recuerda al Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial.
5. Casas de Pilatos
La casa palacio por antonomasia de la ciudad, construida por los Adelantados Mayores de Andalucía mirando a Italia en su tipología, para tener así su residencia, capilla personal e incluso loggia para contemplar los espectáculos que la propia familia organizaba en la plaza creada por ellos.

Guardando la mayor colección de escultura clásica fuera de Italia, su patrimonio se incrementa por sus pinturas, así como su estrecha relación con el cine y por el Vía Crucis que fomentase la familia entonces, recuperado en los últimos años.