MONUMENTOS MENOS CONOCIDOS EN SEVILLA (3ª Parte)

Patio interior de la Casa de los Pinelo en Sevilla visto desde la galería baja

El patrimonio de Sevilla también se descubre en espacios que, a menudo, quedan fuera de los recorridos más habituales. Capillas, casas palacio, antiguos conventos, parroquias y corrales de vecinos forman parte de una ciudad compleja, llena de capas históricas y artísticas.

Después de recorrer lugares como el Hospital de la Caridad, San Luis de los Franceses, la Casa de Pilatos, el Hospital de los Venerables, la Colección Bellver o Santa María la Blanca, esta tercera entrega nos lleva a nuevos espacios menos habituales, pero esenciales para entender Sevilla más allá de sus iconos principales.

11. Capilla De San José

Antigua sede del gremio de carpinteros de lo blanco, quienes en este espacio construyeran primero un hospital para sus asociados, la capilla de San José es junto al Noviciado de San Luis uno de los más notables ejemplos del último barroco sevillano, compartiendo con el Salvador el autor de su retablo mayor, Cayetano D´Acosta.

Capilla de San José desde el coro.

Tras décadas en el olvido después del incendio sufrido en el año 1931 que destruyese buena parte de su patrimonio, la capilla ha recibido en los últimos años una importante restauración que ha permitido recuperar la bóveda central, quedando pendiente aún la cúpula y el órgano para que la capilla vuelva a brillar con el esplendor del pasado.

12. Casa de los Pinelo

Llegada a finales de la Edad Media, se trata de una de las más importantes familias de comerciantes italianos en Sevilla, quienes a principios del XVI comenzaran a construir su casa, trasladando a la ciudad el gusto renacentista por medio de su estructura clásica: un primer patio a modo de apeadero, un segundo que distribuye a las habitaciones y el acceso a la segunda planta y un torreón con un mirador con vistas a la Giralda.

Patio de la Casa de los Pinelo.

Testigo de la importancia de Sevilla como puerto comercial, tuvieron en el pasado un importante papel en el primer viaje de Colón y en la creación de importantes instituciones y en nuestro días albergando una de las más destacadas (si no la que más) colecciones de arte asiático de Andalucía, en los salones de dos Academias, la de Buenas Letras y la de Bellas Artes, a solo unos pasos de la Catedral.

13. Museo de Bellas Artes

Segunda pinacoteca de España, el Museo de Bellas Artes se crea tras la Desamortización de Mendizábal para reunir cientos de obras de decenas de iglesias y conventos de la ciudad y provincia, conformando una colección que, pese a despojar a todos esos templos de las obras que servían para trasladar el mensaje del mismo, hoy, despojadas de su sentido, son un perfecto escaparate de una ciudad que atrajo a una miríada de artistas que contribuyeron a convertirla en un centro artístico de primer orden en Europa, como se puede contemplar entre los muros del antiguo convento de la Merced.

Antigua iglesia del convento Mercedario. Museo de Bellas Artes de Sevilla.

14. Parroquia del Salvador

El segundo templo más grande de Sevilla, otro hito barroco que cuenta con uno de los retablos más espectaculares de la ciudad, hogar de dos destacadas hermandades de la ciudad (que se fusionaran en una) y testigo de siglos de historia entre sus muros.

Parroquia del Salvador.

Al ser un templo que depende del cabildo catedralicio (algo que en el pasado sus regentes intentasen evitar), la entrada a la parroquia del Salvador está comprendida en la de la Catedral, para conocer en su interior obras de Martínez Montañés, Cayetano D´Acosta, Juan de Mesa o Lucas Valdés.

A ello se suma que la restauración integral llevada a cabo a principios de siglo nos permite hoy conocer la cripta, donde apreciar la morfología en épocas pasadas, así como su evolución desde su construcción como mezquita en el Siglo IX.

15. Corrales de Vecinos

Espacios que durante siglos han articulado la vida de los más humildes, en los últimos tiempos algunos corrales de vecinos han sido restaurados (si no rehabilitados) para mostrarse al visitante, más allá de cómo una opción de alojamiento.

Xilografía Corral del Conde. Siglo XIX.

Más allá de los propios espacios usados como habitación de cada familia, estos recintos solían contar con lavaderos, capillas e incluso un horno de pan, siendo habitual que los propios vecinos no sólo colaborasen para elaborar comidas para muchos vecinos, sino también llegando a organizar eventos de música en señaladas fechas o ceremonias como bautizos y bodas, siendo hoy grandes desconocidos incluso para los sevillanos.